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domingo, 29 de enero de 2012

Life in a Day [2011]


Cada día en el mundo pasa algo interesante, solo tenemos que saber hacia dónde mirar.




Life in a Day es probablemente uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos que se han realizado en los últimos años, es uno de esos proyectos que de alguna manera logra desafiar los límites y convencionalismos del cinematografía documental clásica, y es que la escala misma del proyecto es casi absurda, la cantidad de contenido requerido para su elaboración y el proceso de montaje/edición de la película son impresionantes, no me arriesgo a decir que es un proyecto sin precedentes, por que se de proyectos documentales más complejos que este en especial por la cantidad de horas de video a procesar, pero es la diversidad temática y de estilos de filmación lo que realmente convierten a esta película en un rompecabezas que podría haber sido un desastre en manos inexpertas, realmente sorprende la consistencia narrativa presente a través de todo el documental.

El mundo es realmente un lugar sorprendente.
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martes, 16 de agosto de 2011

Let the Right One In vs. Let me in


Insomnio, otra noche más sin poder dormir bien, estos días por alguna razón no puedo sacarme de la cabeza ciertas escenas y fragmentos de obras que me han impresionado en estos últimos meses, y es que una madrugada como hoy me topé con una interesante pieza cinematográfica que puede haber desencadenado mi repentino retorno a la granja.

De todos las cosas que me obsesionan, los vampiros nunca habían ocupado un lugar tan alto en la lista de prioridades, yo soy más de zombies, no sé, hay algo en eso que me atrapa, por decirlo de alguna manera, los vampiros a lo largo de mi accidentado e impredecible viaje por mundo del comic y la cinematografía siempre me los había encontrado extremadamente caricaturizados y excesivamente estereotipados, por ponerlo de alguna manera, al abordar el tema de los vampiros muchos se va por lo seguro, el Drácula de la capa tipo los años 30s, el Nosferatu monstruoso con las garras y todo muy a lo expresionista alemán, el tipo/tipa intrigantemente sexy tipo entrevista con el vampiro, muy recientemente la versión de héroe/heroína de acción a lo Underworld o Blade, el tipo plaga como en Daybreakers y muy recientemente como la terrible caricatura romántica/drama juvenil de twilight.


Let the Right One In [2008]



Una interesante historia con pocos personajes y una extraña melancolía.

No es una historia de amor convencional, es más bien sobre la relación entre dos personajes muy solitarios y complicados, que por cosas de la vida uno resulta ser un vampiro, aunque suene raro es una premisa que funciona perfectamente en esta película, es una de esas películas que contiene muchos clichés y referencias, pero por su presentación realista y coherente no son vistos como clichés y referencias sino como elementos propios, como si la película redefiniera como deben presentarse, en muchos sentidos esta es una película paradigmática, todo un modelo a seguir, muestra el cómo tratar una historia, que si lo vemos desde el punto de vista más generalista la historia se parece a la de twilight (en el sentido que es la relación entre un humano y un vampiro) con la diferencia que esta es una obra maestra, a diferencia de twilight.




Está muy bien fotografiada, las tomas ayudan a transmitir y mantener esa sensación melancólica que tienen los inviernos nevados de Suecia, además que al no presentar toda las escenas de violencia de la misma manera logra crear un separación sicológica entre la violencia digamos necesaria (la realizada por el vampiro) y la grotesca violencia escolar, lo que resulta un tanto irónico desde el punto de vista del espectador, ya que hay algunas escenas en las que la violencia es muy difícil digerir, como es el caso del alto grado de violencia que hay en la escuela y por otro lado aceptamos el acto de alimentarse del vampiro como un hecho necesario.

Es una película honesta que no procura hacer más que contar una buena historia con excelente desarrollo de personajes, mi único descontento es que no aborda mucho del pasado de los personajes, pero creo que a la larga eso ayuda a reforzar el tono realista que tiene.


Let me in [2010]



Un remake hecho por el director de Cloverfield que por suerte no se parece nada a Cloverfield.

Let me in es un remake, es lo que la industria hace para relanzar una película en otro mercado, como por ejemplo el americano, como lo que hicieron con The ring (el cual fue un desastre) y muchas otras películas que han funcionado bien en sus países de origen y que por algún elemento cultural o idiomático (principalmente creo que es por el idioma y los actores, a los gringos les gusta ver gringos en la pantalla, según la gente de marketing por supuesto), es una práctica común que data de la época de los grandes clásicos, podemos encontrar esta práctica incluso en una obra como Drácula, que tiene la versión de Béla Lugosi hecha en los estados unidos y la versión española con Carlos Villarías, actualmente estos remakes para adaptar una película a una audiencia americana son por lo general de menor calidad (esto no se aplica al caso de Drácula que la versión española tiene algunos elementos técnicos buenos que la versión gringa no tiene), normalmente se pierden muchos elementos que hacen que la película funcione y tenga coherencia, pero es aquí donde Let me in es una increíble anomalía, la película no solo funciona y es buena sino que además presenta la historia desde una perspectiva un poco más grotesca y con algunos cambios en la edición y el orden de las escenas, el director no solo recrea sino que re interpreta la historia, para bien en la mayoría de los casos.



En general es una buena película, puedo decir que tiene algunas fallas, como cuando se alimenta el vampiro, que a diferencia de su versión europea, que es más subjetiva al presentar la violencia, esta versión es más explícita, pero el uso de efectos especiales digitales realmente no favorece mucho a esta película, pero aun así no es una falla tan grande como para romper con el ritmo y fluidez de la narrativa.

Ambas películas son buenas, cada una es una visión única de la misma historia, Let the right one in es más bien de un tono melancólico mientras que el remake americano Let me in es más de un toque oscuro y grotesco, la cuestión entre que versión ver, no está realmente determinada por cual es mejor sino por la preferencia del espectador (en lo personal disfrute más let the right one in pero es porque estoy acostumbrado al ritmo de este tipo de películas), ambas son obras impecables del cine contemporáneo y tienen ese toque fresco y cerio que caracteriza a las películas de esta generación, son honestas y crean una impresión duradera, aunque no he leído la novela y por ende no las puedo comparar con la obra original si puedo decir que son muy buenas desde el punto de vista cinematográfico.

Así que si te gusta lo grotesco y oscuro te recomiendo ver Let me in, y si por el contrario estas de un ánimo más melancólico y realista te recomiendo ver let the right one in, como experiencia personal es interesante ver las dos versiones y compararlas.

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viernes, 12 de agosto de 2011

Stake Land [2010]


Gore, realismo y una buena cantidad de vampiros.

Es extraño tatar de imaginar que pasaría si una plaga acabara con la sociedad como la conocemos, una catástrofe tal que tuviéramos que reestructurar nuestra forma de vida, Stake Land es una interesante ventana a un mundo distinto al nuestro pero plagado de nuestros más cotidianos y realistas defectos.



Stake Land no es bajo ninguna circunstancia una película de vampiros convencional, se aleja de casi todos los elementos y clichés seguros de las películas clásicas como Drácula, y en cambio presta muchos elementos narrativo y conceptuales de las películas apocalípticas tipo 28 días después, aunque con un tono más bien realista, trata de lidiar con problemas complejos como el fundamentalismo religioso y la aceptación de la violencia para sobrevivir, es un viaje, un viaje de aprendizaje y sobrevivencia.

El estilo de la película es similar a algunas películas del oeste, con muchas tomas panorámicas y tomas que refuerzan el ambiente, la atención a los detalles y los escenarios ayudan a completar la sensación realista de la película, en general está muy bien filmada, tiene ese ritmo bastante lento en algunas escenas que hace que las escenas de acción sean aún más dinámicas, aunque la película esta centrada más en el desarrollo de los personajes que en la acción, es una buena combinación de técnica y calidad narrativa.

Definitivamente una pieza interesante de la cinematografía contemporánea, es honesta y no trata de cambiar los paradigmas autodenominándose la mejor película de vampiros, sino contando una buena historia, concreta y desarrollando solo la cantidad necesaria de personajes, si te gustan las películas violentas y cargadas de acción, tal vez esta no sea lo tuyo, pero es en definitiva una buena película y vale la pena verla, aunque debo advertir que las escenas de violencia son explicitas y grotescas y pueden llegar a ofender a algunas personas, pero es sin duda una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo.

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lunes, 9 de agosto de 2010

Sobre el "Nonsense”

Hace no muchos años leí “Alicia a través del espejo” que es la segunda parte de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carol, y me sorprendió por su consistente negación casi matemática de los comportamientos grupales arbitrarios de la cultura inglesa de la época (sip, me refiero a los modales), y luego fui más sorprendido cuando dos de mis héroes del cine actual (Johnny Depp y Tim Burton) anunciaron que realizarían una adaptación/modificación/interpretación de la obra de “Alicia en el país de las maravillas” pegada con un poco de “Alicia a través del espejo”, en ese momento me dije: —que podría salir mal. Cuando la logre ver, no pude dejar de decir: —Holly shit! Como pudieron cagarla tanto.



No voy a decir que la película de Tim Burton es una mierda, pero si me voy a referir a esta adaptación como bastante shitty (de muy mala calidad/bastante mierda), el guion está pobremente escrito, las actuaciones son exageradas/sobreactuadas (en el mal sentido), los efectos especiales no son tan especiales, hay demasiado 3d inconsistente, tiene mucho contraste entre los objetos pobremente modelados y texturizados y los objetos más detallados, por lo que no hay una coherencia gráfica, no hay un estilo visual uniforme, es como en la película “crepúsculo” que se nota a leguas cuando introducen objetos generados por computadora y por ultimo pero no menos importante la historia en general no logra llegar a un momento de clímax, o por lo menos emocionante, todo es (por así decirlo) plano.

Y es que tal vez mi mayor queja no sea directamente con la película sino con la inconsistencia misma del estilo narrativo usado para crearla, y no me refiero al “Nonsense” en el que se basó Lewis Carol para escribir las novelas, me refiero a que las cosas en esta película no tienen ningún sentido, no hay negaciones de acciones sociales, rituales o por lo menos costumbres, como las había en la obra de Lewis Carol, las cosas pasan simplemente porque sí, el guionista ya sea de manera intencionada o por puro accidente, convirtió una de las grandes obras literarias inglesas del género “Nonsense” en un completo desastre narrativo, y es que muy contrariamente a lo que se cree, el “Nonsense” de hecho está basado en una crítica de la arbitrariedad de los modales ingleses además de lo socialmente establecido como lógico, por lo que las imágenes descritas en la obra original son lo contrario a lo que la gente de la época entendería por lógica, como la escena donde primero se comen el pastel y luego lo reparten, así que de hecho en el “Nonsense” todo tiene mucho sentido, esto sin embargo no ocurre en ningún momento de la película de Tim Burton, puesto que todo pasa casi sin un propósito a largo plazo dentro de la historia, es como si las escenas no estuvieran planeadas y las acciones de los personajes fueran al azar, además de la inconsistencia emocional de los personajes.

Es como si la película tuviera que auto explicarse para no confundir a la audiencia, Alicia es en todo momento ayudada a entender, y cuando digo en todo momento me refiero a prácticamente cada escena en la que Alicia aparece en la pantalla, además de que la premisa de que Alicia debe empoderarse y hacer lo que ella verdaderamente desea se desmorona por la inconsistencia del guion, pudo y soy claro en mi posición, pudo haber sido una buena película, pero de la forma en cómo se desarrolló todo fue tan negligente que es hoy y todavía prefiero la versión animada de Disney, con todos los defectos que esta tiene.

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domingo, 16 de mayo de 2010

Dilucidando La Yuma

Para poder explicar a cabalidad mi impresión sobre la película La Yuma debo citar una escena de un capítulo de Muchachada nui sobre Mikie Rourke, donde Darren Aronofsky lo ve a los ojos y le dice: —Tus películas... había unas que no estaban mal, pero había otras que, cómo decírtelo de una forma suave... ¡eran una mierdaaaaaaa!

Así que, sin más afán de evitar lo inevitable, me veo forzado a tratar de encontrarle sentido a esta obra cinematográfica que, si bien está por encima de algunas películas malas, dígase Caso 39 y ese tipo de cosas, no deja de ser en el mejor de los casos un mero intento por transformar un mal guion en una buena película.

Quiero dejar en claro que las películas, como toda forma de arte, no deben ser, bajo ninguna circunstancia, criticadas por su procedencia o contexto inmediato, así que olvidemos por un momento que La Yuma es la primera película filmada en Nicaragua desde hace muchos años, además de todas esas disculpas arbitrarias como el gusto y la preferencia en los géneros cinematográficos, y seamos objetivos.

El guion está estructurado de forma que no plantea una transformación en ninguno de los personajes; es en ese sentido un desastre narrativo, no es más que una recopilación de escenas, no hay unidad ni un conflicto claro y consistente que obligue o permita a los personajes desarrollarse y transformarse.

El uso de cámara es monótono, aburrido y de tomas muy largas. Puede ser, y me arriesgo a suponer al respecto, que hayan usado este estilo de cámara para tratar (infructuosamente) de lograr cierto realismo. Pero al final este estilo se vuelve pesado, lento e inconsistente; es similar al uso de cámara empleado en las series de televisión de Nicaragua.

Debo decir que los primeros 20 minutos de la películas son bastante entretenidos, pero al no tener una meta clara ninguno de los personajes, y abusar del lenguaje soez, no hay un verdadero motivo para seguirla viendo; luego de estos primeros minutos la película va de aburrida a extremadamente absurda, especialmente el desenlace, que a mi parecer es una de las mayores sacadas de manga en la historia de la cinematografía moderna.

Espero que en algún momento la gente entienda lo negativo que es el nacionalismo para el arte, y lo contraproducente que es disculpar a las películas. Es como cuando un niño caga sólido por primera vez. Tal vez los padres se sientan orgullosos porque saben que su bebé está creciendo, pero deben admitir que lo que hay en el pañal sigue siendo mierda.

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viernes, 9 de abril de 2010

El fenómeno zombi en el cine moderno. part 2

►El zombi arma

El mundo ha cambiado, es la década de 1970, las invasiones masivas están de moda, los golpes de estado, la paranoia nuclear es solo ensordecida por los disturbios y protestas en los Estados Unidos contra la guerra, los hippies, las noticias manipuladas y entre todo ese meollo los locos o the crazies que aunque no es una película de zombis, plantea el escenario perfecto para que el arquetipo de los zombis plaga evolucione al zombi arma.

Los locos (1973)

Es una trama simple, pero efectiva, el gobierno ha desarrollado un virus que vuelve loco a los que son infectados, estos presentan diferentes cuadros sicóticos, desde simple desorientación hasta una agresividad irracional, este virus es accidentalmente liberado en las fuentes fluviales de un pequeño pueblo en los Estados Unidos, luego de varios días en contacto con el virus los habitantes del pueblo comienzan a presentar los síntomas de locura, la tención aumenta cuando el ejercito toma el control del pueblo, la ley marcial y los asesinatos sistemáticos de los pobladores agravan la situación, desencadenando un levantamiento armado de los locos.

Los locos es una interesante visión del fenómeno zombi, no plantea ningún aspecto sobrenatural, ningún maestro vudú está involucrado, solo el ejército y los conflictos burocráticos, es por decirlo de alguna forma verdaderamente posible, y esa es la clave en la evolución del zombi, la gente ya no se atemoriza por lo sobrenatural, la guerra y los sistemas de propaganda han causado un efecto drástico en como se ve el mundo, el escepticismo es la nueva moda, así que el arquetipo zombi debe adaptarse.

La trilogía de 28 días después (2002).

La primera entrega de esta increíble trilogía inglesa nos coloca en uno de los escenarios de guerra biológica más interesantes del género de zombis, un virus que se trasmite a través de la sangre (y la saliva en la segunda parte de la trilogía 28 semanas después) es liberado accidentalmente por un grupo de eco terroristas cuando atacaban un laboratorio de desarrollo de armas biológicas causando una infección masiva en el Reino Unido, cabe destacar que la primer película es solo una introducción ligera a lo que se convertiría en uno de los mejores ejemplos de la evolución histórica del arquetipo zombi.

El zombi arma es una reinterpretación del arquetipo de George A. Romero, en apariencia son iguales, incluso comparten una secuencia cinematográfica similar, desde los pequeños focos de infección con los que se originan las primeras hordas, hasta la repoblación del mundo por los zombis y el día a día de los sobrevivientes, pero a diferencia de todas las películas de las tendencias anteriores el zombi arma tiene una explicación realista (normalmente un virus) y un contexto cercano, plagado de intrigas gubernamentales además de la crítica social que sigue implícita en todas estas películas, sea la lucha de clases o los peligros de la manipulación de la ciencia sobre el mundo natural, se podría decir que esta última etapa en el desarrollo del zombi moderno es producto de la fusión de la ciencia ficción y el género de los zombis.

No creo que alguna vez tengamos que enfrentarnos con una plaga o un ataque de hordas de zombis guiadas por gobiernos totalitaristas o empresas transnacionales, pero sí creo que al comprender el desarrollo histórico de un fenómeno cultural tan vasto y complejo como es el género de zombis en el cine moderno, podemos entender mejor algunos procesos culturales más cercanos como la deshumanización y la indiferencia hacia la violencia, además de las paranoias de los macro grupos sociales.

El cine es un reflejo de lo que somos.

-Nota del editor: es interesante lo mucho que nos podemos apegar a un medio de comunicación (teóricamente masivo e impersonal) y tratar de brindar una experiencia personal y cercana, todos las ideas aquí planteadas solo tienen el propósito de comunicar mi forma de ver el mundo, mis miedos y mis interpretaciones de los fenómenos culturales con los que estoy en contacto.
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miércoles, 17 de febrero de 2010

El fenómeno zombi en el cine moderno. part 1


Es extraño decirlo, pero el fenómeno de los zombis, o muertos vivientes, siempre me ha creado una inmensa fascinación (y paranoia), no por el hecho de que sea factible (como piensan algunos), sino porque es una forma de entretenimiento morbosa, grotesca, bizarra, que genera en el espectador esa sensación de impotencia y desesperación. Es, además, el producto de esa mezcla extraña entre entretenimiento y crítica social; en muchos sentidos es un manifiesto político implícito en una trama fantástica sobre el fin del mundo.

Para el mejor entendimiento del proceso histórico que derivó en el desarrollo del concepto moderno del zombi, voy a subdividir el género en tres etapas: el zombi original, el zombi plaga y el zombi arma, siendo estas tres etapas catalogadas por la explicación del origen del zombi en las películas en cuestión.

►El zombi original, el vudú.


Al principio de la década de 1930 surgen las primeras películas del género. Estas eran basadas principalmente en el vudú, eran una visión cinematográfica del sincretismo del vudú y el cristianismo impuesto por las colonias en las Antillas (se hace mucha referencia sobre todo a Haití como locación predilecta de estas películas). Este arquetipo de zombis surge de la necesidad de evasión de la realidad que caracterizó a la sociedad de la época, que necesitaba un escape del agobiante contexto histórico que vivía. No es, por tanto, coincidencia que entre los años veinte y cuarenta hayan aparecido muchos de los que ahora llamamos clásicos del cine de horror, como Dracula (1931), Frankenstein (1931), The Mummy (1932), Dr. Jekyl and Mr. Hyde (1932), entre otras.

White Zombie de 1932 es un ejemplo claro de este fenómeno, los zombis que aparecen son producto de la influencia mágica de un maestro zombi (interpretado por Béla Blazcó conocido también como Béla Lugosi el Drácula por excelencia de todos los tiempos), estos zombis eran utilizados en las plantaciones y el procesamiento del azúcar, el mayor de los rasgos de las películas de esta etapa es que los zombis son controlados por una mente maestra (en este caso el maestro zombi) para satisfacer los deseos de este.

Este arquetipo mágico ya no es tan común en la actualidad, pero marcó el inicio del género. Y aunque la mayoría de estas películas tengan casi un siglo de antigüedad, son interesantes piezas de la historia del cine en general.

►El zombi plaga, la tradición de George A. Romero.


En 1968 el cine de horror fue reinventado por el director George A. Romero, con el inicio de una de las sagas más famosas de películas de zombis. La noche de los muertos vivientes o Night of The Living Dead (en inglés), que fue originalmente filmada con un bajo presupuesto y en blanco y negro, es una de las primeras películas de la historia que muestra a los zombis como plaga. Se abandona el arquetipo mágico vudú y se entra a una etapa más grotesca: los muertos recientes se levantan de sus tumbas para devorar a los vivos, aparecen instrucciones de cómo matar a los zombis (el disparo en la cabeza) y se descubre que no hay que permitir ser mordido por ellos. He ahí los elementos fundamentales de esta nueva interpretación.

El contexto histórico en el que se desarrolló esta transformación del arquetipo zombi está caracterizado por una inmensa brecha de separación entre las clases sociales; la paranoia y la preocupante realidad de una posible guerra nuclear agobiaban a los estadounidenses; la aceptación de la violencia y la crudeza de los medios de comunicación (prensa, radio y televisión) permitieron abandonar el surrealismo y evasionismo de los años treinta, para entrar en una etapa realista y sin adornos.

La violencia se había reinterpretado, la cámara apuntaba directamente a la acción, hay sangre (aunque en blanco y negro), escenas de violencia y gente siendo devorada por los nuevos zombis. La explicación del porqué se forman estos zombis no forma parte fundamental de estas películas, siendo las personas que atraviesan esta situación y sus reacciones los elementos más importantes.

La crítica social se vuelve parte fundamental de este nuevo arquetipo. Se utiliza al zombi como una metáfora de la irreconciliación de la lucha de clases sociales. La aparición de la estructura del suburbio y la división geográfica de las clases sociales (que derivó en una paranoia colectiva), el miedo al levantamiento armado de las clases oprimidas, la imagen de inmensas multitudes de gente (ahora zombificadas) destruyendo los remanentes de la sociedad anterior (ahora la minoría, obligada a defenderse).

Nosotros, según George A. Romero, somos los muertos vivientes víctimas de un sistema de consumo irracional y autodestructivo.

Aunque en esta etapa la visión y crítica (por parte de los directores) difieran entre una película y otra, siempre se mantiene una crítica social implícita (ya sea hasia el consumo irracional o a la automatización del individuo por parte de la sociedad de consumo) como elemento común entre todas las películas de esta etapa.
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domingo, 14 de febrero de 2010

The Deader the Better. (Traducción)


The Deader the Better es una película independiente escrita y dirigida por James Rolfe, es básicamente la historia de dos trabajadores de un cementerio que deben luchar contra una horda de zombis, por muy cliché que pueda sonar el concepto, la película es en realidad una ingeniosa mescla de humor e ingenio técnico.

Este es un corto metraje escrito y dirigido por James Rolfe (del cual soy un gran fanatico de su trabajo). No pude encontrar subtítulos en español, así que lo subtitulé.


La mayor parte fue filmada en una cochera con un presupuesto limitado, pero los resultados finales fueron impresionantes, el director logra emular y en muchos casos fusionar elementos de las películas clásicas de los años 30s y 40s con elementos de películas más recientes, además de una interesante visión de los personajes, esta es una película que probablemente sea de culto para las futuras generaciones.

Es muy probable que el nombre de James Rolfe no te suene para nada, porque él es lo que en la industria llaman independiente, lo que significa que no hace los proyectos solo por ganar dinero, no sacrifica la calidad del guión por nada del mundo, si bien es cierto, que su estilo dificulta la distribución de sus películas fuera del circulo de fanáticos, la calidad de sus guiones y su particular estilo de realización, hacen que se haya ganado un lugar de prestigio entre los fanáticos del cine y de los videojuegos.

Sus trabajos se pueden encontrar en cinemassacre.com

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martes, 9 de febrero de 2010

La noche de los muertos vivientes [The night of the living dead]


La nostalgia de los 60s… el verano del amor, los hippies, la liberación de paradigmas ultra conservadores, el amor libre, la esperanza en el cambio… y los zombis, son algunos de los elementos más memorables de la década.

La nostalgia de los 60s… el verano del amor, los hippies, la liberación de paradigmas ultra conservadores, el amor libre, la esperanza en el cambio… y los zombis, son algunos de los elementos más memorables de la década.

Todo comenzó a finales de los 60s con un humilde proyecto filmado en blanco y negro, con pocos recursos monetarios, solo un buen guion y grandes esperanzas en el éxito, George A. Romero cambiaria el género de películas de zombis para siempre.




Aunque la versión original de La noche de los muertos vivientes de 1968 se sienta un poco defesada, para lo que estamos acostumbrados en cuanto a ritmo, fotografía y efectos especiales, sigue siendo una experiencia perturbadora (en el buen sentido de la palabra), aun después de más de 40 años sigue teniendo ese efecto casi hipnótico que caracteriza este tipo de películas, no hay descanso ni tregua para el espectador, es un auto sin frenos bajando a toda velocidad de una montaña, las cosas comienza a joderse pocos minutos después de comenzar, solo puedo imaginarme a los desprevenidos espectadores que llegaron al cine esperando entretenimiento naif (ingenuo) de las películas clase B, pero se toparon con una orgia de sangre en blanco y negro, una obra maestra del género, capaz de perturbar a las generaciones venideras.




A pesar de todo lo que se dice, sobre la dificultad de repetir un gran éxito, el remake de la versión de 1968 dirigida por Tom Savini y producida por George A. Romero en 1990, es la prueba absoluta de que se puede no solo preservar sino mejorar algunos aspectos de la versión original, el guion, las actuaciones, el ritmo, la fotografía y los efectos, todo ha sido mejorado, esta versión (en color) de 1990 es una obra maestra en sí misma, es mucho más accesible, tiene un ritmo más moderno, y mantiene los grandes elementos de las buenas películas de zombis, que a diferencia de los que la mayoría supone, son basadas en las experiencia de los vivos y de las emociones con las que nos enfrentaríamos en este contexto apocalíptico.

Si bien ambas versiones no son muy accesibles para los espectadores casuales, por su crudeza, contenido y violencia, son sin duda piezas importantes del cine americano moderno, poseen una gran calidad dramática, excelente crítica social y una realización impecable.

Artículo recomendado: El fenómeno zombi en el cine moderno.
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lunes, 25 de enero de 2010

Grindhouse: Rodríguez contra Tarantino


La batalla de los clichés. Dos películas únicas en su especie, deliberadamente llenas de defectos, pero sin duda un tributo al cine clase B. No voy a recomendarlas a todo público, ya que poseen escenas muy fuertes, incluso para un fanático de este género.

El proyecto consta de dos partes, Planet Terror y Death Proof, además de anuncios de películas ficticias como intermedio. La idea es verlas juntas, una detrás de la otra, como se hacía en los cines de clase B (llamados también grindhouses).

Grindhouse es un término que se utiliza para describir una película que no respeta los estándares tradicionales de cine (como la buena actuación o la coherencia del guion), a favor de crear un estilo más relajado, enfocado al entretenimiento. Normalmente son caracterizadas por su excesiva violencia, gore, grotesc y escenas de desnudos o sexo.

Planet Terror / Robert Rodríguez



Es una especie de remake de las películas clásicas de zombis, es cliché tras cliché. Una experiencia interesante, impredecible y llena de momentos casi inconexos. Es acción pura y constante, aunque reitero mi posición de no apta para cinéfilos casuales. Sí digo que es una experiencia única en el cine moderno, algo relajada, pero muy bien realizada, muy buena fotografía y en general entretenida.

Eso sí, no esperen una epifanía o un cambio de vida. Es solo entretenimiento.

Death Proof / Quentin Tarantino



La propuesta de Tarantino es, de hecho, lo opuesto de la de Rodríguez. La trama se desarrolla lentamente, como en una montaña rusa; se sube lentamente por una pendiente y cuando estás a más de 100 metros de altura te dejan caer al vacío, sin cinturón ni nada.

El inicio es muy denso, hay diálogos largos y cansados, con el único propósito de contrastar con el desenlace impactante, muy al estilo de las películas de los sesenta y setenta.

Si te gustan las películas de los setenta, esta es una pieza imperdible. Es más para todo público.

Ciertamente ambos directores hicieron un excelente trabajo, con estas películas, pero en lo personal prefiero inclinarme hacia Death Proof. No es que no haya disfrutado ambas partes, pero sí sentí más atención al detalle en esta, aunque es raro decirlo, porque ambas películas son tan deliberadamente malas, que son buenas.

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domingo, 10 de enero de 2010

Anotaciones sobre Avatar


Nunca me he considerado excesivamente prejuicioso. Sin embargo, me doy cuenta de que últimamente me es difícil probar un producto a ciegas: una película, un juego, un cómic, una computadora. Cualquier cosa. Tengo que verificar, investigar, deducir. Tantos procesos para decidir: OK, voy a probar este juego.


¿Desde cuándo perdí ese comportamiento infantil, inocente y esencial de la vida? ¿Por qué se degrada con tanta facilidad? Supongo que podemos culpar a los medios de comunicación que nos empujan a tener esta conducta. O a nuestros padres o amigos, o no sé, llámenlo como lo llamen. A alguien le vamos a echar la culpa.

Pero debemos admitir que la responsabilidad es toda nuestra.

Aunque no creo que esta condición sea permanente o irreversible. Por ejemplo: vi el anuncio de Avatar, de James Cameron, y recuerdo que pensé: “OK, una película que tiene el mismo nombre o al menos similar que una serie animada que pasan en Nickelodeon, Avatar: the last air bender, pero que no tiene nada que ver. WTF! O.O”. Luego de un tiempo me di cuenta de que sí hay una película basada en la serie animada, y otra que no tiene nada que ver. Así que comencé a buscar información sobre la de Cameron, y sólo podía ver detalles técnicos. No me importó la historia, todo tenía que ver con la técnica: efectos, encuadres, audio, edición. Toda esa basura técnica que no necesariamente hace una buena película. Todo lo que podía ver era una inmensa maquinaria publicitaria, trabajando 24 horas al día 7 días a la semana, sin parpadear, comer o dormir; todo con tal de vender al mundo un producto de más o menos 500 millones de dólares. Y los críticos —como siempre— tomaron partido: o la odiaban o le echaban flores, básicamente la mayor facilidad de la crítica.

Por eso, voy a obviar toda esa porquería publicitara y voy a escribir mis propias impresiones.

La película comienza con un toque de drama, y para mi sorpresa me sentí identificado con el personaje, lo que no me pasa muy a menudo. Supongo que es un punto positivo de la película: se enfoca en la visión de un tipo cualquiera en una situación inusual; además de que comienza directamente con el ambiente, el espacio, la nave en la que viajan, la estación a la que llegan en un planeta lejano. Se perciben muchos clichés, por lo que me recordó mucho a otras películas de ciencia ficción, o aventuras espaciales. Pero FUCK IT!, es buena. Para cuando llegamos a Pandora, a la gente en el cine, y a mí en especial, parecía no importarnos el aspecto técnico. Todo era tan vivo, lleno de verde, selvático. Recuerdo haber dicho en una escena: “Oe, eso es como el Mombacho”. Los escenarios lograron su cometido, eran, por raro que suene, creíbles. Todo lo que pasaba en la pantalla era creíble; especialmente los Na’vi, el nivel de detalle, no solo de los personajes, sino la complejidad de su cultura, su correlación con la naturaleza. Casi un estudio antropológico sobre la aceptación y cohesión de un extranjero al grupo. Es increíblemente detallado, cómo se desarrolla la película alrededor de la cultura Na’vi, los ritos, las técnicas, los conceptos. Es un viaje largo, de 2:30 h, pero vale la pena. Al final tuve la misma sensación de satisfacción que cuando vi Star Wars. Solo puedo decir WAOH, es un gran viaje, y qué bueno que pude tomarlo.

Luego de esa experiencia, estoy convencido de que el cine es un buen lugar para abandonar todo prejuicio. No importa que sepa cómo lo hicieron, qué efectos usaron, qué cámaras, qué referencias; que haya leído las entrevistas de los desarrolladores… siempre existe la posibilidad de que te impresionen. Y el hecho de que Avatar me haya impresionado, tanto técnica como emocionalmente, prueba que no importa qué tan quisquillosos seamos, siempre se puede disfrutar la experiencia del cine si ponemos de un lado el prejuicio y nos arriesgamos.

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